En 1900, el joyero ruso Pierre-Karl Fabergé expone en París sus célebres huevos de Pascua y sus objetos decorativos en esmalte guilloché. Fabergé lanza la moda rusa en Francia. Los Cartier están fascinados. El mismo Pierre Cartier viaja numerosas veces a Rusia y encarga a los mejores esmaltadores la elaboración de objetos diseñados en sus talleres, sin la sobrecarga figurativa del joyero ruso. Precursor ante todo, el joyero propone nuevas combinaciones de colores contrastantes como azul y verde, y nuevos matices cromáticos de esmalte opalescente. En 1908, Cartier vende a la emperatriz viuda María Fiódorovna un par de gemelos y una hebilla de cinturón en esmalte guilloché. Dos años más tarde, Cartier se convierte en proveedor oficial de la corte imperial rusa. El esmalte Cartier ya es célebre en todo el mundo.

PITILLERA

CARTIER PARIS, 1907

Oro amarillo, plata, esmalte translúcido azul rey sobre fondo guilloché, esmalte blanco y verde, diamantes talla rosa. 

En el costado izquierdo, un compartimento para cerillas con raspador en la parte exterior.

1,3 x 9,8 x 5,9 cm 

RELOJ DE SOBREMESA SOBRE TINTERO

CARTIER PARIS, 1908

Plata, vermeil, oro amarillo, platino, esmalte translúcido gris, verde y malva sobre fondo guilloché, esmalte blanco, cabujones de zafiro, diamantes talla rosa 

Reloj de sobremesa con monograma de platino y diamantes talla rosa en la parte superior. 

Movimiento rectangular 8 días, dorado, escape de áncora, volante bimetálico, espiral plana.

18,5 x 7,0 x 8,3 cm

VAPORIZADOR

CARTIER PARIS, 1912

Oro amarillo, platino, vermeil, esmalte translúcido azul rey sobre fondo guilloché, diamantes talla rosa, perlas botones.

7,45 x 2,54 cm