Louis-François Cartier, el fundador de la Maison, fue un erudito que en el ocaso de su vida se convirtió en experto en lenguas orientales, y transmitió a sus descendientes la idea de que la cultura es el valor supremo y la escritura la marca esencial de toda civilización. Así, desde su aparición en 1860, los artículos de escritura de Cartier han alcanzado un alto grado de refinamiento. Portaplumas, portaminas y plumas estilográficas acompañan a numerosos accesorios de escritorio. Realizados en oro, en plata, en esmalte guilloché, en jaspe, en jade, en coral, a veces resaltados con piedras preciosas. Nada es demasiado hermoso para el arte de la escritura.

PORTAMINAS TELESCÓPICO

CARTIER PARIS, 1929

Oro amarillo, platino, una esmeralda cuadrada, esmeraldas calibradas dobles y media bola de esmeralda acanalada, diamantes talla rosa, esmalte negro 

Vendido a Mr. Ira Nelson Morris (1875-1942). 
Heredero de una gran fortuna estadounidense, se consagra a la política y a la escritura.

Largo (con anilla) 5,48 cm

PLUMA ESTILOGRÁFICA Y PORTAMINAS CON RELOJ

CARTIER NEW YORK, HACIA 1940

Plata, oro amarillo de 14 quilates. 

Reloj movimiento redondo, rodiado, 17 rubíes, escape de áncora, volante bimetálico, espiral plana.

15,00 x 1,65 cm

PORTAMINAS

CARTIER PARIS, 1947

Oro amarillo, 149 diamantes talla rosa

La redecilla de oro y diamantes proviene de un collar desmantelado.

Largo 10,30 cm